Ni una ni dos ni tres. Siempre que vamos de excursión al río Montuerto son más de uno los que se deciden a tirarse desde el trampolín. Un sitio seguro y a una altura prudente que hace que pocos niños no quieran probar lo que se siente desde ahí. Los que prefieren una zona más tranquila, se quedan jugando con las piedras en la zona donde apenas mide por encima de la rodilla. Pozas, fuertes, puentes, castillos…tanta piedra da para mucha imaginación.

Para mover un poco las piernas, en esta excursión también vamos a ver la gran cascada. La travesía es bastante curiosa porque primeramente te adentras en un paseo estrecho siguiendo un riachuelo. Es típico hacerse debajo de la caída de agua la foto, así que nos preparamos y click.

Un día refrescante y divertido acompañados siempre por los profesores de inglés y los monitores de apoyo.


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