La madera es sin duda uno de los elementos mejores para las zonas de frío a nivel constructivo, ya que además su capacidad de aislamiento térmico también es ideal cuando hace calor en verano. La durabilidad de la madera tratada en autoclave como la que hemos utilizado en nuestras cabañas además es muy elevada.

Nuestras cabañas de madera son de una excelente calidad, con 42 mm de grosor las pequeñas y 77 las grandes en su tabiquería machihembrada, lo que las hace ser prácticamente las mejores que conocemos en instalaciones como las nuestras, además de estar equipadas con baño todas ellas, dos en el caso de las cabañas grandes.

El principal inconveniente que tiene la madera es el coste de su mantenimiento, que básicamente se resume en la necesidad de barnizarse cada ciertos años para protegerla. Es importante utilizar barnices de calidad y dar al menos dos capas cada vez que se realice el barnizado, y en esta ocasión nos hemos decantado por oscurecer el tono de color miel que tenían las cabañas nuevas, para igualarlas a las iniciales en color. Los tonos más oscuros además protegen mejor del sol.

 El resultado tras el barnizado de las cabañas de nuestro campamento es espectacular, y realmente parecen otra vez nuevas. Poco a poco iremos barnizando con este nuevo color todas las zonas del campamento que tienen madera visible en otros tonos, y así homogeneizar todo el campamento en un color más oscuro parecido al nogal. Esperamos que en 2016 notéis este gran cambio en el campamento, que parecsrá otra vez nuevo a estrenar como en el año 2007.

 


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